Buscador

Síganos en


Alto Turmequé


.

Cacique de Turmequé

.


.

 

Usted está en: Temas culturales / Manifestaciones linguisticas y literarias / Crónica y Cronistas / José Vicente Combariza "José Mar" / El Espíritu huraño de la casa

 

 

EL ESPÍRITU HURAÑO DE LA CASA

. 
.

 

Dicen los periódicos de la mañana que la inundación de ayer descubrió a los ojos de las gentes callejeras todas esas cosas dulces que hay en la casa del hombre municipal, del buen hombre que tiene su hogar, su sabroso hueco donde puede calzar las pantuflas y sumirse en un silencio cariñoso. Una cara descubierta, ofrecida como un vientre abierto a la mirada de los extraños, da la idea de una horrible profanación.

.

No es posible concebir las innumerables y modestas cosas que constituyen la amada fisonomía de la casa fuera de su sitio habitual. Es en un rincón insustituible donde la respetable cómoda revela toda su personalidad de señora ordenada que les teme a los ladrones. La cama acogedora no tiene para nosotros su alma materna sino en el sitio de penumbra que un día, cuando hicimos el trasteo turbados como unos emigrados, le escogimos con el mismo cuidado que ponemos al elegir en la visita el lugar para la silla de nuestra madre vieja y enferma. Si una mañana para mejor hacer el aseo del comedor la gruñona sirvienta saca al patio los asientos y la mesa desnuda del mantel, tenemos la impresión de un acto injusto y nos parece, mirando a través de los vidrios, por encima de las soperas rechonchas, que ese alegre cuartico, el más frágil y ruidoso de la casa, no es el mismo donde todos los días tomamos el caliente desayuno y pensamos en nuestras graves cosas de nosotros.

 

Yo tengo del hogar una noción antisocial, egoísta y feudalista. Me encierro en él con lo que es mío, entrañablemente mío, lleno de un inefable sentimiento de clausura y de soledad, y me siento profundamente libre dentro de esa pequeña prisión, única cosa tranquila sobre esta loca bola del mundo. Cuando cierro tras de mí el portón y pierdo la odiosa visión de la calle con sus ruidos y sus gentes, me parece que he roto heroicamente todas mis relaciones gregarias y recuperado una dignidad apacible y triunfante. Y si un visitante viola mi aislamiento, sus “buenos días” me dan la impresión de un grito de guerra que yo recojo en lo profundo de mi ser y devuelvo con mis ojos huraños, con mi grávido silencio, fuente de emoción en la suave soledad, coraza magnífica ante el enemigo. Dentro de la casa el enemigo es el hombre extraño que llega de la calle, con su criterio ciudadano, su grasa social, su terca cortesía y se sienta en nuestras sillas familiares, contempla los retratos de los nuestros y mira nuestras flores que ha cuidado, con sus manos blancas, nuestra amada mujer.

 

Sé que la hospitalidad fue una virtud de gran eficacia en otros tiempos, cuando no había nacido la industria de los hoteleros; pero pienso que hoy no tiene razón de ser, y que sólo a base de una buena hospitalidad al visitante se puede sentir lo que es la casa, vivir el hogar, saborear este ambiente grato de las cosas que uno, y sólo uno, ve en las horas domésticas, cuando nos desprendemos de la garra pública. Un hombre hospitalario es probablemente un héroe sublime, o un estúpido que no entiende el maravilloso don de la soledad, o un depravado que ha perdido la aptitud para la libertad.

 

No, no es bueno ni humano ceder, ofrecer, prostituir en el comportamiento este rincón del mundo donde uno ama y descansa, este pequeño cofre lleno de cosas queridas cuyo oculto sentido ningún extraño puede comprender. Guardemos nuestro refugio caliente y cerrémoslo al mundo grosero, porque en él somos amados y solitarios. (En El Espectador, 25 de abril de 1925).

 

PARA COOPERAR CON ESTA WEB

 

 

Su apoyo es muy valioso para que esta publicación tenga continuidad y sea cada día mejor.

.

Usted puede ayudarnos mucho...

.

- Enviando datos e imágenes fidedignas para complementar nuestro contenido.

.

- Agregando el enlace www.boyacacultural.com  o un Banner en su sitio.

.

- Incluyendo nuestro Portal como página de inicio

.

-Contratando la publicidad de su empresa u ofreciendo sus servicios, bien para incluir un enlace a su Web (más económico) o su aviso.

.

- Contratando la elaboración de su propia página bajo el dominio de la nuestra.

.

- Convirtiéndose en un Patrocinador o Benefactor mediante apoyo económico

.

- Solicite informes por el correo de “Contáctenos”,

.

CONTAMOS CON EL APOYO DE:

Logotipo de la Sogeocol